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Si estás pensando en importar producto desde China para venderlo en España, lo normal es que tengas más preguntas que certezas: por dónde empezar, qué papeles necesitas, cuánto te va a costar realmente y qué puede salir mal. Esta guía resume el proceso completo para que tengas el mapa antes de dar el primer paso — sin entrar todavía en el detalle de aranceles o transporte.
¿Tiene sentido importar para tu negocio?
Antes de mirar proveedores, conviene hacer una comprobación honesta: importar tiene sentido cuando el margen que te deja el producto, una vez descontados todos los costes (no solo el precio de fábrica), sigue siendo atractivo frente a comprarlo ya en España o en la UE. Es el error de cálculo más habitual en quien empieza — se compara el precio de China directamente con el precio de venta, sin sumar transporte, aranceles, IVA, gestoría aduanera y el tiempo que todo esto consume. Más abajo verás cómo se compone ese coste real.
Los pasos del proceso, de principio a fin
- Define el producto y el volumen. No es lo mismo importar una muestra para testear mercado que un contenedor completo — el método de transporte, los trámites y el riesgo cambian según el volumen.
- Encuentra y valida al proveedor. Plataformas como Alibaba, 1688, Made in China o Global Sources dan acceso a miles de fabricantes, pero el acceso no es el problema — la verificación sí. Esto incluye revisar certificaciones, pedir muestras y, si el pedido es grande, una inspección previa al envío.
- Negocia las condiciones de compra, incluyendo el Incoterm (EXW, FOB, CIF, DDP…) — determina quién asume cada coste y riesgo durante el transporte, y es una de las decisiones que más impacta el coste final y la complejidad, especialmente en una primera importación.
- Organiza el transporte internacional. Marítimo para volúmenes grandes y plazos de semanas, aéreo para urgencias o pedidos pequeños.
- Gestiona el despacho aduanero a la llegada a territorio español/UE — declaración, pago de aranceles e IVA, y liberación de la mercancía.
- Recibe, revisa y comercializa. El trabajo no termina en la aduana: conviene verificar que lo recibido coincide con lo pedido antes de ponerlo a la venta.
Requisitos legales que necesitas sí o sí
Antes de que llegue tu primer pedido, hay tres cosas que tienes que tener resueltas:
- Número EORI: es el identificador que necesita cualquier persona física o empresa que presente declaraciones aduaneras de importación o exportación con países de fuera de la UE. En España, si tu NIF no empieza por N, M, X o Y, la Agencia Tributaria te lo registra de oficio al presentar tu primera declaración aduanera, aunque puedes pedirlo antes en su sede electrónica; si tu NIF empieza por N, M, X o Y, tienes que solicitarlo tú. Confírmalo con tu agente de aduanas antes de tu primer pedido.
- Alta de la actividad económica correspondiente (autónomo o sociedad, según cómo operes) — es lo que te permite facturar legalmente la venta de lo que importas.
- Código arancelario (TARIC) del producto: cada mercancía tiene un código que determina qué arancel le corresponde y qué normativa específica aplica (algunos productos requieren certificaciones adicionales — juguetes, electrónica, cosmética, alimentación tienen regulación propia). Identificarlo bien desde el principio evita sorpresas y retrasos en aduana.
Qué compone el coste real (sin entrar todavía en el detalle)
El precio que ves en la ficha del proveedor chino es solo el punto de partida. El coste real de tener el producto en tu almacén en España incluye, como mínimo:
- Precio del producto (según el Incoterm que hayas pactado)
- Transporte internacional y seguro de la mercancía
- Aranceles de importación (varían según el código TARIC del producto)
- IVA de importación — en España, tipo general del 21% (algunos productos tienen tipo reducido del 10% o superreducido del 4%). Se calcula sobre el valor en aduana (producto + transporte + seguro) más los aranceles y otros gastos hasta el primer destino en España, no solo sobre el precio del producto.
- Gestoría/agente de aduanas, si no lo tramitas tú mismo
- Costes de última milla hasta tu almacén
Cambio normativo importante en 2026: hasta el 30 de junio de 2026, los envíos de hasta 150 € de valor estaban exentos de aranceles (el IVA, en cambio, se paga desde el primer euro desde 2021). Desde el 1 de julio de 2026 esa exención ha desaparecido (Reglamento (UE) 2026/382) y, de forma transitoria hasta el 1 de julio de 2028, las ventas a distancia a particulares de hasta 150 € pagan un derecho fijo de 3 € por línea de la declaración. Esa fecha es la prevista por la Comisión Europea para la puesta en marcha del Centro de Datos Aduanero de la UE para el comercio electrónico; a partir de entonces se aplicarán los aranceles normales según el tipo de producto. En la práctica: ya no existe un «envío pequeño libre de aranceles», aunque el arancel que corresponda a tu producto puede seguir siendo del 0 %. Si importas para vender, tu pedido se calcula con el arancel de tu código TARIC; lo vemos con un ejemplo en la guía de aranceles e IVA.
Errores habituales de quien empieza
- Calcular el margen solo con el precio de fábrica, sin sumar el resto de costes de la lista anterior.
- No verificar al proveedor más allá de las fotos y la ficha de producto — pedir muestras y, en pedidos grandes, una inspección previa al envío, no es un gasto superfluo.
- Elegir el Incoterm equivocado para su nivel de experiencia (asumir EXW sin saber gestionar el transporte desde la fábrica china es una fuente habitual de sobrecostes y retrasos).
- No tener el código TARIC identificado antes de comprar, y descubrir en aduana que el producto requiere una certificación que no tiene.
- Subestimar el tiempo: entre fabricación, transporte marítimo y trámites, un primer pedido puede tardar, como orientación, entre 6 y 10 semanas en llegar (estimación que varía según proveedor y transporte).
Cuándo tiene sentido apoyarte en un consultor
Nada de lo anterior es imposible de hacer por tu cuenta, y mucha gente importa sin ayuda externa. Pero si es tu primera vez, o el volumen que manejas ya justifica no permitirte errores caros, tener a alguien que ya ha recorrido este camino acompañándote en la verificación del proveedor, el cálculo real de costes y la gestión del proceso reduce el riesgo de forma notable — especialmente en esa primera importación, donde los errores suelen costar más caro que la propia consultoría.
¿Quieres que revisemos juntos tu caso concreto? Cuéntame tu proyecto y hablamos de qué necesitas para dar el primer paso con seguridad.
Última revisión: 17 de octubre de 2026 · Fuentes: AEAT – Registro EORI; AEAT – Declaración en aduana; AEAT – Novedades de comercio electrónico del 1 de julio de 2026; Reglamento (UE) 2026/382; Comisión Europea – Guía y texto legal sobre la tasa fija temporal para importaciones de bajo valor; Reglamento (UE) n.º 952/2013, Código Aduanero de la Unión, arts. 70 y 71; Ley 37/1992 del Impuesto sobre el Valor Añadido (BOE); TARIC (Comisión Europea). La normativa cambia; esto no es asesoría legal.

